Tendencias en la certificación.

La profesionalización se perfila hacia la certificación por especialidades basado en estándares y normas mexicanas.

Los programas de certificación por especialidad basado en estándares de competencias y referenciados en normas mexicanas, se perfilan como una ventaja competitiva para los desarrolladores de sistemas contra incendio por su transparencia y, porque cuentan con el reconocimiento oficial y nacional de la secretaria de educación pública a través del CONOCER y el soporte de la International Fire Suppression Alliance (IFSA) y de las principales organizaciones del sector.

En las últimas décadas el desarrollo de infraestructura para satisfacer las necesidades de la sociedad ha ido en aumento y se ha tenido que considerar los riesgos que le preceden como son el uso de nuevos materiales de construcción, alta concentración pública, almacenamiento, cambio de ocupación entre otros muchos factores; haciéndose más recurrente el uso de estándares o códigos internacionales, especialmente los de la NFPA, debido a la ausencia de un marco normativo integral mexicano.

La NFPA ha cubierto esta carencia y por muchos años han sido la referencia para implementar buenas prácticas en el diseño, instalación, mantenimiento y puesta en marcha de los distintos sistemas de protección en las edificaciones; actualmente algunas normas oficiales mexicanas y normas mexicanas así como, reglamentos de construcción y normas técnicas complementarias, han referenciado algunos de sus estándares, lo que ha permitido ir construyendo las bases de protección y seguridad humana para evitar y hacerle frente a los siniestros ocasionados por incendio, aunque a un nivel elemental y mínimo todavía.

Por otro lado, la NFPA ha desarrollado distintos programas de educación que han logrado crear varias generaciones de especialistas, que si bien no egresan de una carrera universitaria como ingenieros en protección contra incendio porque no existe en nuestro país; se han capacitación para lograr una visión amplia del significado y uso adecuado de los estándares y se han encargado de demostrar su efectividad. Esto dio pie para adoptar su modelo de certificación emitiendo un documento como entidad de alta credibilidad a nivel mundial pero carente de oficialidad en México.  

Recientemente el Consejo Nacional de Protección Contra Incendio (CONAPCI) en conjunto con la Asociación Mexicana de Rociadores Automáticos Contra Incendios (AMRACI), han logrado reunir diversas instituciones, firmas de ingeniería, empresas instaladoras, distribuidoras, fabricantes y aseguradoras más reconocidas y calificadas en México, con objeto de impulsar, mejorar, legislar, profesionalizar y promover la cultura de prevención y protección a través del desarrollo de normas, códigos, buenas prácticas de diseño, instalación y mantenimiento representando hoy el 85% de la industria.

Con la representatividad y respaldo del sector se ha tomado la experiencia pasada y presente y ponerla en práctica para profesionalizar y certificar a los especialistas a través de un programa de certificación basado en estándares de competencia que son publicados en el Diario Oficial de la Federación y son elaborados en el Comité de Gestión por Competencia de la Industria de Protección Contra Incendios encabezado por CONAPCI, avalado y reconocido por el Consejo Nacional de Normalización y Certificación (CONOCER), organismo descentralizado de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y que otorga un documento con reconocimiento oficial a nivel nacional y federal, y que ahora se están referenciando en normas mexicanas y en el corto plazo en normas oficiales. Con ello se construye la nueva era de la certificación que será reconocida y solicitada tanto para los proyectos de obra pública como privada.

Fuente: Revista ContraIncendio